Regálame horas viendo pasar los trenes. Viendo cómo van, cómo vienen. Viendo lo que llevan, a quién. Veámoslos todos y que nos vean. Sintámoslos pasar veloces a un metro de nosotros, dejando que el viento que mueven nos despeine. Como siempre decimos, no hay prisa , así que ya pensaremos en cual montamos. Hasta entonces... dejemos que anochezca.
Sophia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario